jueves, 11 de diciembre de 2014

PUESTOS A PREFERIR

Decir muerte es hablar de vida a plazos.
Sólo puede aspirar la eternidad
quien comprende su entrega por capítulos.

No hace falta morir doscientas veces
no hace falta morirse tan adentro
languidecer de a poco sin sustancia.
Olvidar el aroma de la lucha
es también perecer, es apartarse
ser un triste reflejo
no ser siendo
imitar el mohín de los sepulcros
diluyendo la nada sobre el algo.

Yo creo en la vida, sí, pero con tilde.
La vida que es la muerte amordazada.

(Raquel Lanseros)
*Vía Círculo de Poesía

No hay comentarios.:

Publicar un comentario